"Allí respondiera el moro, bien oiréis lo que diría:
-Yo te lo diré, señor, aunque me cueste la vida,
Porque soy hijo de un moro y de una cristiana cautiva;
Siendo yo niño y muchacho mi madre me lo decía
Que mentira no dijese, que era grande villanía:
-Yo te agradezco, Abenámar, aquesta tu cortesía,
¿Qué castillos son aquellos? ¡Altos son y relucían! (1)
Algo característico de la Subbética es la multitud de atalayas que aún despuntan a duras penas en el paisaje. Centinelas de otros tiempos donde fueron faros terrestres en mitad del lindero.
Porque la Subbética fue tierra fronteriza en muchos momentos, y en éstos que las torres proclaman entre cristianos y moros, entre el reino de Castilla y el Nazarí de Granada. Dos largos siglos liminales y duales (entre los años 1238-1492) que además de herida abierta y algarada fue cicatriz de encuentros y mixturas. Lugares intermedios donde la correría, el pillaje y el cautiverio se mezclarían con la laxitud y el alivio de las normas, modelando personajes fronterizos como los adelantados y alcaides, los xerifes, los mudéjares y elches, los alfaqueques y redentores. Territorios de salvaconducto y guidaticum al compás de Fernando III y Alfonso XI, Muhammad I y V, benimerines y nazaríes, abencerrajes y reyes católicos, monjes guerreros y rábitas.
Cristianos que se hacían moros, moros que se hacían cristianos, otros que ni moros ni cristianos (o ambos, según dónde y quién), cautivos y redentores que rescataban en ambos lados, comerciantes, soldados y adelantados, matrimonios mixtos y amores posibles e imposibles....poetas que narraban romances de frontera.
En un espacio inestable, las tierras de la Subbética en aquellos entonces serían más del monte y de los pastos que de los labrados, tierras defendidas por los numerosos castillos y por estas torres solitarias, alcores pétreos que aún nos llaman: El Canuto (Carcabuey), Torres Bajera y Alta, Torre Morchón , Uclés, Fuente Alhama, Torre Barcas (en Priego), El Canuto (Rute), Torre de La Plata (Doña Mencía), Torre Hacho, El Canuto, Las Mezquitillas (Benamejí)...la mayoría cilíndricas y de construcción cristiana.
Las cilíndricas también se las conoce como “canutos”, normalmente con diámetro en torno a los 6 mts. y una altura de 12 mts. (Torre Morchón). Se cimentaban directamente en la roca y se construían con mampostería de arena y cal a partir de sillarejos regulares con ripios en hiladas, siendo macizas hasta una altura media alrededor de 5 mts., la misma que tienen las entradas (habitualmente con quicios y batientes) a las que se accedía a través de escalas de cuerda o madera. En el interior una cámara circular y abovedada de 2mts. de altura con acceso a la terraza, lugar de observación y comunicación con otras tantas atalayas a través del fuego, el humo y los reflejos.
Otras torres (las menos) son cúbicas, más cercanas a castillos, como la Torre de La Plata (Doña Mencía) y Torre Barcas (Priego), pero todas ellas con un pequeño recinto que originalmente serviría para encerrar no sólo a la torre sino a la vivienda y a las dependencias auxiliares del vigía, familia y compañeros (como se nos presenta en la vecina Alcalá La Real, en la aldea de Fuente Alamo, en su atalaya recientemente restaurada).
En la Subbética muchas han desaparecido o sólo conservan los cimientos, otras están desmochadas y muy deterioradas, y sólo unas pocas están bien conservadas o han sido restauradas (como El Canuto de Rute o la Torre de La Plata en Doña Mencía), asunto que en diferentes ocasiones se ha querido subsanar pero que no llega a concretarse del todo.
Y sería menester que se pusiera empeño en ello, porque es un patrimonio único que nos habla de fronteras y romances, de otros paisajes y paisanajes propios y singulares de esta Subbética, que sin embargo ha conservado poco en su toponímia ese sintagma preposicional especificativo: “de la frontera”, que sí está presente en la llamada Banca Morisca y en multitud de nombres de localidades actuales de Sevilla Málaga y Cádiz, con Aguilar de la Frontera sola en la provincia de Córdoba.
(1) Romance de Frontera de Abenámar (Anónimo).





