El río Genil vuelve a consolidarse este verano como uno de los principales destinos de turismo activo en Andalucía. Las empresas que operan en Benamejí prevén cerrar la temporada con más de 30.000 visitantes, una cifra que supondría un nuevo récord para este enclave cordobés, donde miles de personas ya han disfrutado de los descensos durante las primeras semanas de la campaña.
El auge del rafting en Benamejí confirma la creciente demanda de actividades al aire libre frente a las tradicionales vacaciones de sol y playa. Familias, grupos de amigos, asociaciones, empresas y turistas que pasan sus vacaciones en Andalucía encuentran en esta actividad una alternativa para combatir las altas temperaturas a través de una experiencia que combina naturaleza, deporte y ocio.
Uno de los principales atractivos del rafting en el río Genil es su carácter accesible. Las empresas especializadas ofrecen recorridos adaptados a distintos perfiles, desde familias con niños hasta grupos que buscan una experiencia con mayor intensidad.
Tres décadas impulsando el turismo activo
Entre las empresas que han contribuido al desarrollo del rafting en el Genil destaca Saltaríos, que acumula más de 30 años de experiencia organizando descensos en este tramo del río.
Su gerente, Iñaki Arrate, recuerda que desde las primeras actividades percibieron el potencial turístico del enclave. "Hace más de 30 años, cuando descendimos por primera vez estas aguas acompañando a grupos de turistas, comprendimos que estábamos ante algo diferente. Era un río que habíamos remado muchas veces, pero que todavía no había dado el salto como destino turístico. Los 'wow' de aquellos primeros clientes nos hicieron ver que, con el tiempo, el Genil, a su paso por Benamejí, acabaría convirtiéndose en una referencia nacional cada verano".
Según explica, las características del río —con rápidos accesibles, vegetación de ribera y facilidad de acceso— han permitido acercar las aguas bravas a personas sin experiencia previa. No en vano, el propio equipo de Saltaríos llegó a bautizar este entorno como el "Amazonas de Andalucía" por la frondosidad del paisaje que acompaña el descenso.
El tramo familiar puede realizarse a partir de los siete años —siempre que el caudal lo permita y los participantes sepan nadar—, mientras que el recorrido completo incorpora los rápidos más exigentes del Genil y está orientado a jóvenes y adultos.
Antes del descenso, los participantes reciben una explicación sobre las técnicas básicas de remo y las normas de seguridad. Las empresas proporcionan todo el equipamiento necesario, incluyendo neopreno, casco, chaleco salvavidas y remo, además del acompañamiento de guías especializados durante todo el recorrido.
La ubicación de Benamejí, junto a la autovía A-45 y a aproximadamente una hora de Córdoba, Málaga, Granada y Jaén, además de unos 90 minutos de Sevilla, facilita las escapadas de un día desde las principales ciudades andaluzas y convierte al Genil en un complemento para quienes veranean en la Costa del Sol, la Costa Tropical o el interior de la comunidad.
Más allá del rafting
La actividad también impulsa el turismo en el municipio. Muchos visitantes aprovechan la jornada para conocer la gastronomía local, recorrer el entorno natural o descubrir otros atractivos de Benamejí y de los municipios cercanos de la Subbética y el valle del Genil.
Las previsiones para este verano refuerzan el papel del rafting como motor del turismo de interior y evidencian el creciente interés por experiencias que combinan deporte, naturaleza y ocio en grupo. Si se cumplen las estimaciones del sector, Benamejí cerrará la temporada con la mayor afluencia de visitantes de su historia.