Villa Romana El Ruedo

Festum16
Almedinilla

Almedinilla se prepara para volver a viajar a su pasado íberorromano: toda la programación de Festum 2026

Almedinilla volverá a viajar más de dos mil años atrás del 12 al 16 de agosto con la celebración de las XIX Jornadas Iberorromanas FESTUM, una cita ya consolidada en el calendario cultural andaluz que este año pondrá el foco en el papel de la mujer en las sociedades íbera y romana. Recreaciones históricas, conferencias, gastronomía, teatro, talleres y experiencias inmersivas conforman un amplio programa diseñado para acercar el patrimonio arqueológico al público de una forma participativa y rigurosa.
undefined
Almedinilla

La tumba hipogeo de Almedinilla: un espacio excavado en las primeras memorias de Roma en la comarca

En Almedinilla, entre olivares y campos que parecen eternos, se esconde un secreto que el tiempo ha custodiado con paciencia: una tumba hipogeo romana, excavada directamente en el travertino, donde la memoria se hace tangible. Este enclave, silencioso y humilde en apariencia, guarda los vestigios de los primeros pasos de Roma en la comarca, testigo de rituales funerarios, de vidas que se apagaron y de siglos de transformación.
Almedinilla

VÍDEO | Donde habitaba el dios del sueño: el misterio de la villa romana de El Ruedo

La Villa Romana de El Ruedo, en Almedinilla, es uno de los ejemplos más completos y espectaculares de la arquitectura doméstica en el mundo rural romano del sur peninsular. Destaca especialmente por conservar íntegramente su pars urbana —la zona residencial— y por la riqueza de los elementos decorativos encontrados: pinturas, mosaicos y esculturas únicas que permiten imaginar con claridad la vida cotidiana y el poder simbólico de sus habitantes.

Se trata de una casa de tipo mediterráneo, de raíz helenística, articulada en torno a un patio central que distribuye las estancias privadas (cubicula) y las salas de representación, concebidas también para impresionar a las visitas.

En este vídeo, Ignacio Muñiz, director del Museo Arqueológico de Almedinilla y del Ecomuseo del Río Caicena, nos guía hasta una de las estancias más singulares: el triclinium, o comedor, que en este caso presenta una estructura semicircular conocida como stibadium. Construida en ladrillo y revestida con cemento romano, esta plataforma permitía a los comensales comer recostados, en torno a una fuente central de la que manaba agua procedente de un ninfeo, -fuente dedicada a las ninfas, divinidades del agua en la mitología clásica-. El sonido y la visión del agua cayendo formaban una atmósfera envolvente y teatral, que subrayaba el lujo y el refinamiento del lugar.

Pero lo más sorprendente es que en esta misma sala apareció una escultura del dios del sueño, Hipnos (o Somnus), lo que ha llevado a algunos investigadores a plantear que esta estancia fue concebida como una evocación de la morada mitológica del dios, descrita por las fuentes clásicas como una gruta envuelta en silencio y alimentada por el río Leteo, símbolo del olvido. La asociación entre el triclinium, el ninfeo y el culto al sueño resulta extremadamente rara en el mundo romano, y convierte esta villa en un lugar excepcional para comprender la dimensión simbólica, estética y espiritual de la élite rural en la Hispania romana.