ENTREVISTA | Isabel Trujillo, directora del CUDAO: “El Centro Universitario del Aceite de Oliva nace para ser un puente entre investigación y necesidades del sector
En esta entrevista, Trujillo desgrana cuáles serán las primeras líneas estratégicas de esta nueva entidad, sus objetivos a corto y medio plazo y el papel que jugará en la coordinación con instituciones, cooperativas y agentes del sector en las distintas comarcas donde el olivar es motor económico, social y cultural.
Con motivo de la celebración del XI Mes del Aceite de la Denominación de Origen Protegida Priego de Córdoba, SubbéticaHoy conversa con Isabel Trujillo, directora del recientemente constituido Centro Universitario de Desarrollo del Aceite de Oliva (CUDAO).
El Centro Universitario de Desarrollo del Aceite de Oliva es una iniciativa impulsada por la Universidad de Córdoba junto a cuatro Denominaciones de Origen Protegidas y cuatro Grupos de Desarrollo Rural, con sede en Priego de Córdoba, y nace con el objetivo de impulsar la formación, la investigación y la transferencia de conocimiento en el sector oleícola, reforzando la conexión entre universidad y comarcas donde el olivar es un pilar estratégico.
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El Centro Universitario de Desarrollo del Aceite de Oliva nace con el objetivo de crear sinergias e impulsar el sector. ¿Cuáles serán las primeras líneas de trabajo para que comience a generar un impacto real en el territorio?
— El Centro Universitario para el Desarrollo del Aceite de Oliva de la provincia de Córdoba representa a todo el sector. Digamos que vehicula a la provincia de Córdoba en su conjunto. El objetivo fundamental de este centro es establecer y actuar como un puente, como una conexión, entre el conocimiento y la investigación que ya se ha generado en torno al olivar y el propio sector, atendiendo a sus demandas reales.
“La clave está en poner en contacto la investigación que ya existe con las demandas reales del sector.”
Se trata, básicamente, de poner en contacto el conocimiento y la investigación con las necesidades del sector. Ese es el objetivo principal: crear ese puente. Y, por tanto, impulsar a todo el sector oleícola de la provincia, no solo a una comarca concreta, sino a nivel global.
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El proyecto cuenta con la participación conjunta de la Universidad de Córdoba, el Ayuntamiento de Priego, cuatro DOP y cuatro GDR. ¿Cómo se coordinará toda esta red de instituciones para que el centro funcione como ese “nodo central” de conocimiento técnico, científico y productivo?
— Existe una comisión mixta de decisión, una comisión de consenso, donde están representadas todas las entidades que forman parte de este centro. Están la Universidad de Córdoba, el Ayuntamiento de Priego, los Grupos de Desarrollo Rural y las denominaciones de origen, todas con sus representantes.
Esta comisión es la que se encarga de recoger las demandas que existen, consensuarlas y priorizar las actuaciones, de manera que el trabajo del centro responda realmente a las necesidades del sector.
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¿cuáles considera que son hoy los principales objetivos en la formación y profesionalización dentro del sector oleícola?
— En primer lugar, a través de la formación. Una formación básica, porque la idea general es que el agricultor actual tiene que estar profesionalizado, y eso se consigue con conocimiento y con formación.
“La formación es clave para favorecer el relevo generacional y atraer a la gente joven al sector.”
Habrá distintos tipos de formación. Por un lado, formación muy concreta, que demanda el propio sector, por ejemplo para maestros de molino. Pero también habrá cursos más básicos, pensados para rejuvenecer el sector, para que la gente joven se acerque de nuevo al campo y para desmitificar esa idea de que “el que no sirve va para el campo”. No es así. El agricultor tiene una profesión, una profesión que debe ser respetada y que, además, es fundamental, porque sin él no hacemos nada.
“El campo no es una opción de segunda: el agricultor tiene una profesión que debe ser respetada y es fundamental.”
Esa formación básica es clave también para favorecer el relevo generacional. Y, a partir de ahí, cursos orientados a retos actuales, como la digitalización o la incorporación de la inteligencia artificial dentro de la cadena de producción.
Otro aspecto muy importante es el marketing y la comunicación. No se trata solo de vender, sino de saber vender, de saber comunicar lo que tenemos, y eso hay que reforzarlo.
También me gustaría abordar la relación con la restauración, donde juega un papel clave nuestra cocina mediterránea, y emprender proyectos para evaluar los aspectos saludables de nuestros aceites, ligados a nuestras variedades.