GALERÍA | Tras la siega, llega el momento del trillado y el aventado: Almedinilla continúa recuperando el ciclo tradicional del trigo en una antigua era
La 'Era de Mangorro', en Almedinilla, ha acogido este fin de semana la segunda jornada del proyecto de recuperación del ciclo tradicional del trigo, una iniciativa impulsada por la Hospedería La Era y el Ecomuseo del Río Caicena que, tras la siega celebrada el pasado 4 de julio en la aldea de Brácana, ha dado paso a recrear las labores de trillado, aventado y recogida del grano, tal y como se realizaban hasta mediados del siglo pasado en numerosos rincones de la Subbética.
La jornada estuvo marcada por unas condiciones meteorológicas poco favorables para el desarrollo de estos trabajos. La humedad y el ambiente fresco dificultaron el trillado con mulas y trillo, una labor que tradicionalmente requería calor para facilitar la separación del grano y la paja. Además, la escasez de viento obligó a recurrir a medios mecánicos durante el aventado para completar con éxito el proceso. Finalmente, se recogieron unas cinco fanegas de trigo, alrededor de 200 kilos de grano, que próximamente serán trasladados a un molino tradicional de Valdepeñas de Jaén para su molienda, antes de culminar el proyecto con la elaboración de pan.
Desde el Ecomuseo del Río Caicena destacan que esta experiencia ha permitido recuperar no solo antiguas técnicas agrícolas, sino también un valioso patrimonio inmaterial, gracias a la participación de numerosos vecinos de Brácana, auténticos depositarios de unos conocimientos transmitidos de generación en generación. Junto a ellos han vuelto a escucharse los tradicionales cantes de trilla, mientras herramientas, animales y espacios históricos como la propia Era de Mangorro recuperaban, aunque solo fuera por unas horas, la función para la que fueron creados.
El director del Ecomuseo, Ignacio Muñiz, ha subrayado que esta actividad representa "el verdadero sentido de un ecomuseo", al conectar el patrimonio, el territorio y la población que le da sentido. El proyecto concluirá el próximo otoño con la molienda del trigo y una jornada festiva junto a la era, donde el pan elaborado con este cereal pondrá el broche final a un ciclo agrícola que durante siglos formó parte de la identidad de la Subbética.