Patrimonios de la Subbética | II. La escultura romana del dios del Sueño, Somnus o Hypnos, de la villa romana de El Ruedo en Almedinilla

Escultura romana del dios del Sueño, Somnus o Hypnos, encontrada en la villa romana de El Ruedo y expuesta en el Museo Arqueológico de Almedinilla.

A través de esta nueva sección denominada Patrimonios de la Subbética, el reconocido director del Ecomuseo del río Caicena y Museo Histórico de Almedinilla, Ignacio Muñiz, te invita a descubrir el rico patrimonio de nuestra tierra de forma amplia y transversal.

Una cita quincenal en la que abordamos de manera vivencial y literaria la riqueza del pasado y presente de la Subbética, paseando a través de su patrimonio histórico, arqueológico, etnológico, o medioambiental de esta rica comarca nacida en el corazón de Andalucía.

En esta segunda entrega, sobrevolaremos la historia, la muerte y el misterio que habita en el dios del Sueño, una figura que desde la villa romana de El Ruedo en Almedinilla nos tiende un puente entre lo humano y lo divino, entre la vigilia y ese territorio incierto donde los sueños se confunden con la realidad.

“Y podrás conocerte recordando del  pasado soñar los turbios lienzos,

en este día triste en que caminas con los ojos abiertos.

De toda la memoria, sólo vale el don preclaro de evocar los sueños” (1)

Te invito, lector, con esta sección periódica e intermitente, a sobrevolar el patrimonio de estas sierras subbéticas que nos levantan. Y lo hago con la intención primera de evitar el tedio y la pereza, esa que nos clava en el sofá sin dejarnos conocer lo que tenemos más cercano, a nuestro alrededor. 

Pocos objetos de la localidad de Almedinilla contienen de una forma tan apasionada y nueva los sentimientos de pertenencia y singularidad de una población que ha hecho de la estatua romana del dios del Sueño, encontrada durante las excavaciones arqueológicas en la villa romana de El Ruedo, un símbolo local que traspasa y llega incluso al territorio de la Subbética Cordobesa. Tendríamos que recurrir a la imaginería religiosa local (Nazareno, Virgen de los Dolores, San Juan...) para encontrar otro referente simbólico tan potente.

Somnus para latinos, Hypnos para griegos, es la personificación del Sueño, hijo de Nix, la Noche, y Erebos, las tinieblas infernales. Tiene como hermanos gemelos a la muerte, Thanatos, y al Olvido, El Leteo, relacionándose con Eros y Asclepio, dioses del amor y la medicina respectivamente, y con Hermes, mensajero de los dioses.

Señor de todos los dioses y todos los hombres”, como le definió Homero, Somnus es intermediario entre dioses y humanos, comunicándoles a éstos los mensajes de aquellos y trasladando las almas de la vida a la muerte como si de un sueño se tratara.

 

Escultura romana que sigue modelos griegos, su cabeza alada y su postura advierten el vuelo por tierras y mares que realiza el dios con la intención de derramar la noche, o el bálsamo soporífero, ayudado por el cuerno que llevaba en la mano derecha, con el brazo extendido, al tiempo que provoca el sueño con las flores de adormidera que agarra con la izquierda (los atributos en ambas manos no se han conservado).

La estatua de bronce está ejecutada siguiendo el procedimiento de la “cera perdida” (salvo las manos y dedos de los pies) compuesta de fragmentos realizados en diferentes moldes que fueron soldados entre sí y una cabeza alada desmontable con un aplique que le hace encajar perfectamente en el cuello.

El dios del Sueño de Almedinilla es, de las esculturas existentes en el mundo con esta iconografía, la más completa, la de mejor calidad artística y además la que posee un contexto arqueológico. Debió decorar la  Sala del Triclinium (o comedor) de la zona residencial de la villa romana en su momento de esplendor aristocrático (siglo IV d.C.) pero se halló fragmentada y dispersados sus restos, con roturas intencionadas que se han podido detectar en el proceso de restauración y que a nuestro entender, y sin menoscabo del uso ornamental que también pudo compartir la estatua, expresan una voluntad de acabar con el significado de la misma en función de su uso cultual dentro de la zona residencial (no existió preocupación por reutilizar el bronce) y de la implantación rural del cristianismo que se vislumbra en la excavación de la necrópolis aledaña a la villa a partir de finales (o mediados) del siglo V d. C.

En un tiempo donde el Sueño y los sueños formaban parte consustancial de la vida de los seres humanos, la relación de Somnus con la medicina, a través del procedimiento de la incubatio, el carácter mántico y escatológico de los sueños, o su relación con los aspectos más científicos de la medicina, serían en cualquier caso preocupaciones de índole filosófico-científicas para los propietarios de la villa de El Ruedo.

Estatua romana de Eros dormido encontrada y expuesta en el Palacio de los Condes de Santa Ana


También la relación entre Amor-Muerte-Sueño, que ya anunciamos en el artículo anterior, recomendando sobrevolar la escultura romana del dios del Amor:  Eros, que dormido (junto a las adormideras) se encontró en la villa romana de El Mitra de Cabra (expuesta en el Museo local). Ahora recomendamos hacer lo mismo con la otra estatua romana de Eros dormido encontrada en la Subbética: en el Palacio de los Condes de Santa Ana de Lucena (expuesto en ese mismo palacio) que nos habla de esos tres estados liminales, entre el consciente y el inconsciente, en esas “pequeñas muertes” que al soñar y al amar procuramos.

(1) Fragmento del poema LXXXIX de Antonio Machado en su obra: “Soledades, galerías y otros poemas”