El Ayuntamiento de Benamejí y la Cofradía del Cristo de la Misericordia, Nuestro Padre Jesús Amarrado a la Columna y Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo han hecho balance de los actos celebrados con motivo del centenario fundacional de esta histórica hermandad, una efeméride que ha reforzado aún más los lazos entre ambas entidades.
Carmen Lara, alcaldesa de Benamejí, y José Luis Espejo Sánchez, hermano mayor de la cofradía, han repasado la estrecha colaboración mantenida durante los últimos meses para hacer posible un completo programa conmemorativo que culminó con la solemne salida extraordinaria del Santísimo Cristo de la Misericordia, un evento que congregó a numerosos fieles y devotos por las calles del municipio.
En el marco de esta colaboración, el Ayuntamiento de Benamejí ha destinado una aportación total de 7.000 euros. De esta cantidad, 2.500 euros corresponden a una subvención nominativa formalizada con la cofradía para sufragar los gastos extraordinarios derivados de la celebración. Además, el Consistorio ha asumido el coste del exorno floral y la contratación de la Banda de Cornetas y Tambores 'Coronación' de Campillos, con un importe conjunto de 4.500 euros.
Asimismo, el Ayuntamiento ha prestado apoyo logístico y técnico a la exposición conmemorativa celebrada en la sala de exposiciones temporales del Centro Temático “La Duquesa de Benamejí”, facilitando no solo el espacio, sino también la impresión de las imágenes que conformaron el recorrido visual por los cien años de historia de la hermandad.
Durante el acto de cierre, la alcaldesa Carmen Lara subrayó el firme compromiso del Ayuntamiento con el tejido asociativo y cofrade del municipio “nuestra mano siempre está tendida a nuestras cofradías y asociaciones, especialmente cuando se trata de acontecimientos tan señalados como este centenario, que forman parte de la identidad de Benamejí y que merecen ser celebrados con el respeto, la solemnidad y el cariño que la ocasión requiere”.
Ambas instituciones coincidieron en señalar que esta conmemoración no solo ha sido una mirada al pasado, sino también un impulso hacia el futuro de una cofradía que ha calado muy hondo en el corazón de todos los benamejicenses.