Reportaje

La sangría demográfica de la Subbética configura una comarca a dos velocidades

Población en Lucena

Solo Lucena logra ganar habitantes en la última década en una comarca marcada por el progresivo envejecimiento y caídas de población que llegan en los municipios pequeños incluso al 19% en los últimos diez años.

Los datos del INE entre 2015 y 2025 reflejan que la comarca no se vacía de forma homogénea, sino que vive un proceso de concentración hacia los núcleos mayores y busca oxígeno en el turismo rural. Menos nacimientos, más envejecimiento y una población cada vez más concentrada.

La Subbética lleva años inmersa en una transformación silenciosa plasmada con claridad en los datos oficiales. No se trata únicamente de que casi todos los municipios pierdan habitantes, sino de un cambio en su sociedad mucho más profundo, ligado a la realidad nacional contemporánea: nacen menos niños, aumenta el envejecimiento y los grandes núcleos de la comarca atraen más población en términos relativos.

Según las revisiones oficiales del padrón municipal publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la evolución registrada entre 2015 y 2025 muestra una realidad muy desigual dentro de la comarca en un contexto marcado por una dinámica económica generalizada en la mayoría de municipios de la Subbética—la ligada al sector agrario y a la falta de diversificación laboral— que juega un papel clave en la fuga de población en edad de trabajar, fundamentalmente en los municipios más pequeños.

Evolución de la población en la Subbética (2015-2025)

Municipio 2015 2025 Variación absoluta Variación %
Lucena 42.697 43.408 +711 +1,7%
Priego de Córdoba 22.936 21.826 -1.110 -4,8%
Cabra 20.837 19.995 -842 -4,0%
Rute 10.269 9.765 -504 -4,9%
Benamejí 5.060 4.895 -165 -3,3%
Doña Mencía 4.882 4.465 -417 -8,5%
Iznájar 4.556 3.676 -880 -19,3%
Luque 3.127 2.796 -331 -10,6%
Carcabuey 2.595 2.302 -293 -11,3%
Almedinilla 2.455 2.302 -153 -6,2%
Encinas Reales 2.343 2.208 -153 -5,8%
Palenciana 1.545 1.431 -114 -7,4%
Fuente-Tójar 721 666 -55 -7,6%
Zuheros 688 608 -80 -11,6%

Fuente: elaboración propia a partir de las revisiones del padrón municipal del INE.

Lucena, la gran excepción demográfica

Lucena vuelve a aparecer como el principal motor demográfico de la Subbética. La ciudad ha pasado de 42.697 habitantes en 2015 a 43.408 en 2025, convirtiéndose en el único gran municipio de la comarca que logra crecer en términos absolutos durante la última década.

La inmigración recibida, unida a su peso industrial, comercial y de servicios, junto a una mayor capacidad de atracción laboral y residencial, explica esta evolución diferenciada respecto al resto del territorio.

En una línea de resistencia cercana se sitúa Benamejí, que es el municipio de la comarca que menos población pierde, con apenas un -3,3%.

Grandes municipios: pérdidas absolutas acusadas

En el lado opuesto, los grandes núcleos históricos de la comarca concentran las mayores pérdidas en términos absolutos, aunque porcentualmente sus caídas sean moderadas (en torno al 4%).

Según el INE, Priego de Córdoba pierde más de mil habitantes en diez años, mientras que Cabra cae por debajo de la barrera psicológica de los 20.000 vecinos. Rute, por su parte, experimenta el descenso relativo más acusado de este grupo de mayor población, con una caída del 4,9%.

Núcleos medianos y pequeños: la brecha de la vulnerabilidad

Más allá de los principales núcleos de la comarca, las localidades intermedias y pequeñas presentan una tendencia constante de pérdida de población que, aunque menor en cifras absolutas, tiene un fuerte impacto estructural debido a caídas porcentuales muy severas.

El caso más agudo de toda la comarca lo protagoniza Iznájar, que encabeza los descensos con un -19,3% de su población en una década (prácticamente duplicando al penúltimo), una pérdida de casi 900 habitantes que se ha visto parcialmente frenada gracias a la presencia de población extranjera —fundamentalmente británica, en torno al 10% según el IECA—. Le siguen en vulnerabilidad municipios como Zuheros (-11,6%), Carcabuey (-11,3%) y Luque (-10,6%), lo que refleja la especial fragilidad de los núcleos más pequeños para retener a su población joven.

Posibles causas: el desplome de la natalidad y el monocultivo del olivar

Uno de los principales factores biológicos que explican esta evolución es la caída continuada de la natalidad, una tendencia que afecta a buena parte del interior de Andalucía. En muchas localidades rurales, la pérdida de población no solo se produce únicamente porque haya personas que se marchan, sino porque el número de nacimientos es incapaz de compensar los fallecimientos naturales de una población cada vez más envejecida.

El reto de la Subbética para las próximas décadas no es solo intentar detener la pérdida de habitantes, sino comprender y gestionar este nuevo mapa humano, desigual y complejo, que se está dibujando en su interior.

A este factor se le une el modelo económico. El peso del sector agrario, especialmente el olivar, sigue siendo fundamental en la Subbética, pero su capacidad para generar empleo estable ha disminuido con el paso del tiempo debido a la mecanización, la estacionalidad y la dependencia de los precios de mercado. Esto empuja a la población joven a abandonar los municipios más pequeños en busca de entornos laborales más diversificados, un fenómeno desarrollado especialmente en jóvenes con estudios universitarios.

Una realidad más compleja que el simple éxodo

Sin embargo, reducir el análisis únicamente a la idea de “despoblación” sería simplificar demasiado la realidad. En algunos municipios empiezan a aparecer nuevas dinámicas ligadas al turismo y los servicios para revertir estas tendencias históricas.

El caso de Iznájar es uno de los ejemplos más significativos. A pesar de la pérdida acumulada en la década, el municipio vive un importante crecimiento turístico. Su alcalde, Lope Ruiz, señalaba recientemente a este medio que la localidad afronta el primer giro demográfico positivo desde hace más de 60 años, destacando el aumento de las pernoctaciones turísticas y el desarrollo de nuevas infraestructuras.

La Subbética frente al espejo nacional: una crisis atípica

Si se comparan estos datos con la media del país, la Subbética presenta un comportamiento anómalo. A nivel nacional, los municipios medianos de entre 5.000 y 10.000 habitantes suelen actuar como diques de contención que fijan la población al territorio al centralizar los servicios de sus comarcas. Sin embargo, en la Subbética este tamaño no está sirviendo de escudo: la caída del 19,3% en Iznájar o del 8,5% en Doña Mencía arrastra una intensidad de despoblación que duplica la media de las zonas rurales españolas, asemejándose más a las dinámicas críticas de la meseta norte o el interior de Aragón que al comportamiento habitual del sur peninsular.

Además, la comarca sufre un fenómeno de polarización interna muy particular. Mientras que en el resto de España la juventud rural que emigra suele dar el salto directo a las capitales de provincia o al litoral, el mapa humano de la Subbética se canibaliza en su propio interior. Lucena ejerce un 'efecto imán' que absorbe el dinamismo económico, el empleo y los habitantes que pierden tanto los pueblos pequeños como los núcleos históricos de Cabra y Priego de Córdoba, reteniendo el pulso comarcal a costa de una periferia cada vez más debilitada.

Conclusión: una comarca que se reordena

Más que un vaciamiento absoluto, lo que muestran los datos es un proceso progresivo de concentración de población. Las localidades con mayor tamaño, empleo y servicios mantienen una capacidad mucho mayor para atraer o retener habitantes, mientras que las pequeñas afrontan el reto de no quedarse descolgadas.

En el mundo actual, el empleo, las comunicaciones, el acceso a servicios y la vivienda continuarán siendo los factores decisivos para retener población al territorio y fomentar la natalidad. El reto de la Subbética para las próximas décadas no es solo intentar detener la pérdida de habitantes, sino comprender y gestionar este nuevo mapa humano, desigual y complejo, que se está dibujando en su interior.