La Junta forma a 16 agentes de Medio Ambiente en la inspección de actividades cinegéticas de caza mayor
El delegado territorial Rafael Martínez participa en Córdoba la segunda edición del curso de Inspección de Actividades Cinegéticas de Caza Mayor en Andalucía
El delegado territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía en Córdoba, Rafael Martínez, ha participado en la II edición del curso de “Inspección de Actividades Cinegéticas de Caza Mayor en Andalucía”, en el que dieciséis agentes de Medio Ambiente de la provincia amplían su capacitación técnica. La acción formativa, organizada por la Delegación Territorial, se desarrolla en el Centro de Visitantes Los Villares, en pleno parque periurbano del mismo nombre.
Martínez ha señalado que esta formación responde “al compromiso permanente de la Junta con la mejora de las competencias técnicas y la seguridad laboral de sus agentes de Medio Ambiente, un colectivo esencial para garantizar el cumplimiento de la normativa y la conservación de los recursos naturales en Andalucía”.
El curso, centrado en la seguridad durante las actividades cinegéticas, tiene como objetivo dotar a los agentes de los conocimientos, herramientas y destrezas necesarias para minimizar los riesgos que conlleva la inspección de la caza mayor en el medio natural. Ha sido elaborado por la asesora técnica de Prevención de Riesgos Laborales, Alicia Blas Izquierdo, y el coordinador provincial de los Agentes de Medio Ambiente, Antonio Manuel Luque Santamaría, quienes también participaron en el acto inaugural.
El programa, que se desarrollará hasta el jueves, combina clases teóricas y talleres prácticos. Las sesiones abordan materias como la normativa de protección de la fauna silvestre, el control de armas y municiones, la psicología aplicada al desempeño profesional o la seguridad operativa en actuaciones de control. Las jornadas incluyen además ejercicios prácticos de identificación y manejo seguro de armas, paradas y registros de vehículos, así como simulaciones de dispositivos de control (DEC), habituales en las monterías y batidas de caza mayor.
Los contenidos del curso se estructuran en bloques complementarios que abordan de manera integral la labor inspectora. Entre ellos destacan el análisis de los principales riesgos específicos —impacto de bala, carga mental, agresiones o atropellos— y el estudio de medidas preventivas como la planificación previa, la comunicación eficaz y el uso correcto del equipamiento de protección. Otro bloque se centra en los procedimientos de actuación y la coordinación del equipo, mientras que un último apartado aborda los aspectos psicológicos y comunicativos, orientados al autocontrol emocional, la empatía y la gestión de situaciones conflictivas.
El delegado ha subrayado que “los agentes de Medio Ambiente desempeñan una labor de enorme complejidad en escenarios a menudo imprevisibles, y por ello deben contar con la mejor formación posible en seguridad y prevención de riesgos”, destacando además que “este tipo de cursos refuerzan la seguridad individual y colectiva, así como la imagen de profesionalidad y autoridad del cuerpo”.
El material didáctico del curso profundiza en medidas preventivas como evitar acceder a los puestos de caza una vez iniciada la actividad, asegurar la descarga de las armas antes de los controles, mantener una comunicación asertiva con los cazadores y trabajar siempre en equipo. También se abordan los protocolos frente a agresiones externas, la identificación de señales de alerta y las pautas de actuación ante posibles conflictos.
Otro bloque se centra en los riesgos derivados del uso de vehículos durante los dispositivos de control, instruyendo sobre la ubicación segura de los puntos de inspección, el uso de chalecos de alta visibilidad y la correcta señalización de accesos y salidas de las zonas cinegéticas.