25N

Los ayuntamientos de la Subbética condenan la violencia de género y hacen un llamamiento social para denunciar y erradicar esta lacra

Concentración a las puertas del consistorio prieguense

Con paros a la puerta de los ayuntamientos y distintos actos, los pueblos de la Subbética se han sumado hoy o se sumarán en las próximas horas a la condena de la violencia de género. 

En Priego, donde el Ayuntamiento ha convocado una concentración en la plaza de la Constitución, haciendo hincapié en la necesidad de tomar conciencia de este problema, que no es solo de las mujeres, si no de la sociedad en su conjunto. 

Durante la concentración se ha leído un manifiesto en el que se ha señalado que la reducción de las cifras de mujeres asesinadas o maltratadas por sus parejas no supone un dato positivo, ya que el dato al que se debe aspirar es cero mujeres muertas, cero víctimas. Asimismo, han puesto de relevancia que frente a la sociedad patriarcal es vital la educación y la concienciación en materia de igualdad, así como la necesidad de que esa educación sea global, tanto para hombres como para mujeres. 

El alcalde de Priego, José Manuel Mármol, ha manifestado “la necesidad de visibilizar el rechazo de toda la sociedad prieguense a la lacra de la violencia de género haciendo un llamamiento a la unidad de acción y el compromiso de toda la población”

Para de cinco minutos junto al Ayuntamiento de Lucena

Similares imágenes hemos visto en Lucena, donde numerosos miembros de la corporación municipal, fuerzas de seguridad, representantes de colectivos y el Juez Decano de los Juzgados de Lucena se han sumado esta mañana en la Plaza de San Miguel a un paro instituciones de cinco minutos de duración con motivo del 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, expresando así su rotundo y firme compromiso de luchar contra la violencia machista y redoblar el compromiso de toda la sociedad para denunciar y erradicar esta lacra.

El acto ha finalizado con una performance, realizada por el alumnado el IES Álvarez Cubero que, bajo el título “”Libre te quiero”, ha puesto de manifiesto el valor de la igualdad ntre todas las personas. Una representación, realizada a partir de un poema, con música en directo y cargada de simbolismo. 

Concentración frente al ayuntamiento en Doña Mencía. Foto: Onda Mencía Radio

Otro ejemplo es Doña Mencía, donde también se ha organizado, entre otros muchos actos, un paro simbólico de 5 minutos a las puertas del ayuntamiento, y donde esta tarde a las 17´00 horas se dará lectura a los manifiestos en la plaza, con posterior manifestación hasta la 'rotonda del lazo' en repulsa a la violencia de género.

Iremos sumando nuevas fotos de la actividad de este 25N en los municipios de la Subbética.

UN PROBLEMA DE TODOS/AS

Según cifras del organismo internacional, el 35% de las mujeres en el mundo han sufrido violencia física y/o sexual de pareja o violencia sexual por terceros. Casi un tercio de las mujeres manifiestan haber sufrido alguna forma de violencia física y/o sexual por parte de sus parejas en algún momento de la vida. Y un 38% de los asesinatos de mujeres que se producen son cometidos por parejas o ex parejas.

Por la dimensión del problema, la ONU incluyó la lucha contra la violencia ejercida sobre las mujeres como una de sus prioridades y, de hecho, figura como eje fundamental del Objetivo 5 de su Agenda 2030, en el apartado ‘Igualdad de Género’. Naciones Unidas defiende que la igualdad de género “no es sólo un derecho humano fundamental, sino la base necesaria para conseguir un mundo pacífico, próspero y sostenible”.

Entre todas y todos se ha avanzado, se ha logrado que la violencia machista se visibilice y salga del ámbito meramente privado en la que permanecía silenciada y oculta. Y hoy la ciudadanía, en su inmensa mayoría, es cada vez más consciente de que cada acto de discriminación, cada agresión y, más aún, cada asesinato de una mujer víctima de violencia de género pone en evidencia al conjunto de la sociedad.

Pero no podemos bajar la guardia. La intolerable cifra de víctimas nos obliga a todas y a todos a redoblar nuestros esfuerzos y a ejercer un papel activo en la batalla continua contra esta lacra.