Los humedales de Córdoba presentan una “situación extraordinaria” tras las últimas lluvias

Laguna del Salobral. / Imagen: Junta de Andalucía
El delegado territorial, Rafael Martínez, señala que supone “una notable recuperación hidrológica y ecológica para estos enclaves de alto valor”

El delegado territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente en Córdoba, Rafael Martínez Ruedas, ha informado del excelente estado de inundación que presentan actualmente numerosos humedales del sur de la provincia, resultado tanto de las recientes precipitaciones como de las actuaciones de restauración y mejora ambiental desarrolladas en los últimos años.

Según ha destacado, “esta situación supone una notable recuperación hidrológica y ecológica de enclaves de alto valor, muchos de los cuales llevaban varios años con niveles muy bajos o totalmente secos, lo que refuerza su papel como refugio para la biodiversidad, especialmente para aves acuáticas, muchas de ellas en peligro de extinción”.

Laguna del Salobral. / Imagen: Junta de Andalucía

Así por ejemplo, ha explicado que la precipitación acumulada desde el 1 de octubre de 2025 hasta el día de hoy, en la estación de AEMET de Aguilar de la Frontera llega casi a los 600 l/m², superando con holgura la media anual de los últimos 14 años, situada en 482 l/m². En este sentido, Rafael Martínez, ha señalado que “la situación actual de nuestras lagunas es excepcional y ha valorado que las políticas de conservación, restauración y gestión activa de los humedales funcionan y son imprescindibles para afrontar episodios de sequía prolongada”, destacando además que “los humedales del sur de Córdoba vuelven hoy a ser auténticos reservorios de biodiversidad gracias tanto a la lluvia como a las intervenciones realizadas por la Junta en los últimos años”.

El agua reaparece en la Laguna del Salobral tras diez años de sequía

En Luque, la laguna del Conde o Salobral vuelve a mostrar una imagen que no se contemplaba desde hace una década, Desde la Junta se traslada que se encuentra inundada completamente en sus 69 hectáreas tras varios años con muy poca capacidad de almacenamiento.

Laguna del Salobral. / Imagen: Junta de Andalucía

Este humedal, el de mayor extensión de la provincia de Córdoba, alcanza habitualmente una cubeta de 46 hectáreas que puede llegar hasta las 70 en episodios de máxima inundación como es el caso de estas fechas. Tras años marcados por la pérdida progresiva de lámina de agua y una recuperación cada vez más difícil, la laguna ha vuelto a inundarse en el marco del proyecto de restauración que se ejecuta desde que la Junta adquirió este espacio en 2024.

No obstante, aunque el agua ha regresado de forma significativa, todavía no se ha producido la llegada destacada de aves acuáticas, una situación que se espera pueda revertirse durante la próxima primavera si se mantienen las condiciones favorables.

Se trata de una laguna de carácter temporal cuya dinámica depende en gran medida de las precipitaciones —que en esta zona de Luque se sitúan en torno a los 610 litros por metro cuadrado anuales—. La singularidad geológica del enclave, con materiales como arcillas, margas, yesos y halitas, provoca que tras la evaporación se depositen sales ricas en sodio y magnesio, lo que explica su elevada salinidad y el origen del topónimo “Salobral”. Este rasgo condiciona además la presencia de vegetación halófita, como las características salicornias que tiñen de tonos rojizos parte de su perímetro en los periodos húmedos.

Reconocida como Humedal de Importancia Internacional Ramsar y espacio integrado en la Red Natura 2000, la laguna constituye uno de los enclaves de mayor valor ecológico del sur de la provincia. En fases de plena inundación suele albergar especies emblemáticas como flamencos, avocetas, cigüeñuelas o malvasías cabeciblancas. Ahora, tras diez años sin una recuperación completa, el regreso del agua abre la puerta a que este espacio vuelva a desempeñar en los próximos meses su papel como refugio clave para la biodiversidad.

En la Subbética cordobesa, las lagunas de San Cristóbal y La Nava en Cabra presentan niveles altos de agua, al igual que el Navazuelo y las Lagunillas de Priego.

Por su parte, el Embalse de Iznájar sigue aumentando su reserva tras las últimas escorrentías, rozando a día de hoy el 70% de su capacidad, con 635 Hectómetros cúbicos almacenados.

La Subbética mana en todo su esplendor: Fuente del Río en Cabra

A esta recuperación hídrica se suma también el excelente estado de los manantiales de la Subbética, que presentan caudales y niveles freáticos difícilmente vistos en los últimos años. Un ejemplo cercano y especialmente significativo es la Fuente del Río, en Cabra, uno de los nacimientos de agua más turísticos y visitados del sur de la provincia.

Una imagen en el día de ayer de la Fuente del Río en Cabra.

Esta escena ha despertado un notable interés social. Durante los últimos días, numerosos vecinos y visitantes se han acercado hasta el paraje para contemplar y fotografiar el manantial en pleno rendimiento, atraídos por la fuerza del agua brotando directamente de la piedra a alturas que no se recordaban, así como por la imagen sonora y visual de las corrientes desbordando sus acequias, canales y discurriendo sin contención. 

En este enclave, donde nace el río Cabra —que tras 80 kilómetros de recorrido desemboca en el Genil—, el agua brota con una fuerza poco habitual gracias a la elevada recarga del acuífero Cabra-Alcaide. Se trata de un manantial típicamente kárstico, caracterizado por amplios conductos subterráneos que reaccionan con rapidez a los episodios de lluvia, provocando incrementos espectaculares del caudal. 

Una imagen en el día de ayer de la Fuente del Río en Cabra.

Las tres surgencias principales que afloran entre las rocas calizas —marcadas por la gran falla geológica que obliga a emerger al agua subterránea— muestran un caudal generoso y constante. La surgencia central abastece a la población egabrense y da origen a las tradicionales acequias que riegan sus históricas huertas. Este aumento de caudal lleva asociado además una ligera disminución en la mineralización y en la temperatura del agua, un fenómeno poco frecuente en sistemas subterráneos, donde las condiciones suelen mantenerse muy estables. La imagen actual de la Fuente del Río simboliza, junto a la recuperación de lagunas y humedales, el momento excepcional que atraviesa el sistema hídrico de la Subbética tras las intensas precipitaciones de los últimos meses.

Una imagen en el día de ayer de la Fuente del Río en Cabra.

Otros enclaves del sur de Córdoba

En Aguilar de la Frontera, la Reserva Natural de la laguna de Zóñar supera los 13 metros de profundidad y avanza en su proceso de llenado, lo que ha permitido la conexión con la laguna del General, donde recientemente se retiraron tarajes. Por su parte, la Fuente de Zóñar presenta un alto caudal y la Fuente de Escobar vuelve a manar tras un largo periodo. La laguna del Rincón, tras cuatro años sin inundarse, alcanza aproximadamente el 90% de su lámina de agua y supera los 2,50 metros de profundidad. La laguna de Santiago también llega al 90% de su superficie inundada, con tres metros de profundidad, tras un proyecto de restauración que recuperó 22.500 metros cúbicos de capacidad. La laguna del Jarambel muestra igualmente lámina de agua con unos 50 centímetros.

En Puente Genil, la laguna de Tíscar se encuentra rebosando por su aliviadero con más de dos metros de profundidad, mientras que las lagunas del Comandante y de Vega se encuentran completamente llenas. La laguna de los Arenales presenta el 100% de su superficie inundada. En Lucena, las lagunas Amarga y Dulce alcanzan niveles muy elevados: la primera llega a los 2,5 metros de profundidad y la segunda supera los 2 metros tras recuperarse 40.600 metros cúbicos mediante retirada de sedimentos. La laguna de los Jarales comienza a acumular agua después de la eliminación de tarajes realizada un año atrás. También permanecen inundadas otras lagunas del Inventario Andaluz de Humedales, como Taraje, Remendado, Curado, Molina Ramírez, Albina, Dulce de Espartosa, Llanos del Acebuchoso y Arco‑Iris.

Por otro lado, en Montilla, la laguna de Jarata está llena y rebosando por su aliviadero, con una profundidad máxima de dos metros, mientras que la laguna de la Plata presenta niveles máximos.

En Baena, numerosas lagunas del Inventario Andaluz de Humedales se encuentran completamente inundadas, entre ellas la Reserva Ecológica de la laguna de La Quinta y Rincón del Muerto, así como Casasola, Butaquillo, La Roa, Consuegra, Cortijo Viejo y Gamonosas.

El delegado territorial ha subrayado que “esta recuperación demuestra que la protección de los humedales no es solo una cuestión ambiental, sino también una garantía de resiliencia para el territorio y las comunidades que dependen de estos ecosistemas”. Asimismo, ha reiterado “el compromiso firme de la Junta de Andalucía con la conservación de unos enclaves que son auténticos tesoros naturales de la provincia de Córdoba”.