TURISMO

Caminos de Pasión lleva a Córdoba la exposición ‘Pasos y Misterios’

Exposición Caminos de Pasión Lucena

La exposición, que se podrá ver hasta el martes 3 de abril en el Palacio de la Merced de Córdoba, permite realizar un recorrido único por los distintos rituales, tradiciones y ceremonias que giran en torno a la fiesta en ambas regiones.

El  viceconsejero de Turismo y Deporte de la Junta de Andalucía, Diego Ramos Sánchez, el presidente de la Diputación de Córdoba, Antonio Ruiz Cruz, y el Presidente de Caminos de Pasión y alcalde de Lucena, Juan Pérez, han asistido hoy a la inauguración de la exposición ‘Pasos y Misterios. La Semana Santa en el interior de Andalucía y Sicilia’, que podrá visitarse desde hoy Viernes de Dolores hasta el día 3 de abril en el Patio Barroco del Palacio de la Merced de Córdoba.

La muestra, que nace fruto de la colaboración de la Asociación para el Desarrollo Turístico de la ruta y la Fundación Federico II de Sicilia -entidad perteneciente a la Asamblea regional Siciliana que realiza una importante actividad cultural en la región-, permite realizar un recorrido único por los distintos rituales, tradiciones y ceremonias que giran en torno a la Semana Santa en ambas regiones y, a su vez, descubrir las curiosas similitudes entre los municipios de Alcalá la Real, en Jaén; Baena, Cabra, Lucena, Priego de Córdoba y Puente Genil, en Córdoba y Carmona, Écija, Osuna y Utrera en Sevilla, y otros de la región italiana.

La exposición, que recala ahora en Córdoba después de visitar en abril del pasado año el Oratorio di Sant'Elena e Costantino de Palermo y las sedes de la Diputación de Sevilla y Jaén, consta de unas cuarenta imágenes de la Semana Santa de cada región, así como de piezas que reflejan indumentarias y detalles propios de cada celebración.

En palabras del presidente de Caminos de Pasión, la muestra supone “un paso más en la conservación, la difusión y promoción de una fiesta de incalculable valor artístico, inmaterial y social que trasciende lo religioso para convertirse en el elemento integrador y articulador de un carácter cultural, etnográfico, antropológico, patrimonial y gastronómico propio”.

SEMANA SANTA EN CAMINOS DE PASIÓN

Con la inauguración en Córdoba Caminos de Pasión da el pistoletazo de salida a su Semana Santa, el hilo conductor y vertebrador de la ruta turística que en estos diez municipios adquiere una singularidad propia.

Así, en este recorrido por el interior de Andalucía el viajero podrá descubrir las joyas de la imaginería de Carmona, entre ellas el Señor de la Amargura, la pieza más antigua que procesiona en la Semana Santa andaluza. La originalidad de La Mananta, como se conoce esta fiesta en Puente Genil y que tiene en sus tradicionales figuras bíblicas uno de sus mayores atractivos. El sonido de los tambores artesanales de las turbas de judíos, coliblancos y colinegros que acompañan a las cofradías en Baena. El de las trompetas alargadas o abejorros, que protagonizan la fiesta en Cabra, donde procesionan 29 hermandades y cofradías. El barroquismo ecijano, donde destacan  imágenes  como el Cristo de la Salud, de 1500, el Cristo de la Yedra, talla de 1630 atribuida a Juan de Mesa o el  Cristo  de  la  Expiración,  talla  del  siglo  XVII  de  Pedro  Roldán. La religiosidad y la algarabía popular con que se vive la fiesta en Alcalá la Real, cuna de escultores como Pablo de Rojas y Juan Martínez Montañés. La santería o particular manera en que se portan los tronos de Lucena. La belleza de las tallas de Juan de Mesa o Vicente de Tena, que procesionan al estilo ursaonés, por las históricas calles de Osuna.  La solemnidad con la que las hermandades de Priego de Córdoba viven la pasión de Cristo y que contrasta con la explosión popular que cada Viernes Santo lleva a miles de personas a subir al monte del Calvario a su Nazareno. O el valioso crisol de lo antiguo y lo nuevo de Utrera, que sorprende por la espectacularidad de los pasos, el fervor y la fe que de forma espontánea manifi­estan sus vecinos en momentos, como ocurre en la Madrugá del Viernes Santo cuando los gitanos cantando por alboreás a su hermandad.