OBRAS

LUCENA: El ayuntamiento se plantea construir una nueva canalización del agua que llega a la ciudad desde Zambra

Obras de construcción de la canalización de agua desde el Nacimiento de Zambra mediado el siglo XX

La otra alternativa sería sustituir en su totalidad o en parte la canalización actual de 22 kilómetros de longitud, construida a mediados del siglo pasado. Según José Cantizani, ahora se pierde un 40% del caudal, que se obtenerse podría hacer que Lucena fuera autosuficiente y no precisara comprar agua al Consorcio.

El pleno del ayuntamiento de Lucena aprobó ayer la contratación de un estudio de alternativas a la actual conducción de agua desde el manantial de El Nacimiento de Zambra. La partida –28.150 euros IVA incluido– se enmarca en el primer paquete de actuaciones "financieramente sostenibles" que se sufragarán a través del remanente líquido de tesorería del pasado ejercicio, paquete en el que también se incluye la rehabilitación del edificio de la antigua escuela de hostelería, por un importe de 100.240 euros, la reconstrucción del muro de la Huerta del Carmen derribado por el temporal, con una aportación de 102.460 euros y la realización de un segundo estudio, esta vez sobre el muro de contención construido en Casatejada, al que se destinarán 3.114 euros. En total 223.964 euros que suponen apenas un 25% de los 961.672 euros disponibles para este tipo de inversiones gracias al ahorro realizado en el pasado ejercicio. 

Según ha explicado a LucenaHoy el concejal de Urbanismo, José Cantizani, la realización del primero de estos estudios entronca con la decisión municipal de obtener el máximo aprovechamiento del manantial de Zambra, que abastece a la ciudad desde mediados del siglo XX cuya aportación porcentual al consumo diario de la ciudad había ido descendiendo paulatinamente como consecuencia de la sequía y de las importantes pérdidas de caudal que se producen en el transcurso del recorrido de 22 kilómetros que realiza el agua hasta llegar a los depósitos municipales. 

Según Cantizani, en la actualidad se estima que un cuarenta por ciento del agua que sale del acuífero se pierde por el camino. La cantidad era importante en momentos de sequía pero lo es más aún en estos momentos, cuando el manantial se encuentra a pleno rendimiento gracias a las copiosas lluvias del pasado otoño e invierno. A día de hoy Zambra aporta más de la mitad del agua que consumen cada día el conjunto de los hogares lucentinos. 4.500 de los los 8.500 del consumo medio diario de la ciudad proceden de la pedanía ruteña. "Si a ello sumamos ese 40% que se pierde, podríamos estar hablando de que, en años con una pluviometría generosa como el actual Lucena sería autosuficiente solo con la aportación de Zambra", señala el edil socialista, que recuerda que en 2017 el Ayuntamiento gastó más de un millón de euros en la compra de agua al Consorcio Provincial y para este año se presupuestaron 1.250.117 euros que presumiblemente no se van a gastar.

Así las cosas, el estudio que ahora se encargará resulta vital. El estudio de ingeniería al que se adjudique el proyecto deberá estudiar la viabilidad técnica y económica de las dos alternativas sobre la mesa. De una parte la renovación total o parcial de la actual conducción, con más de 70 años de antigüedad y que suma 22.000 metros de longitud con el objetivo de que el agua llegue a los depósitos municipales por gravedad y sin necesidad de ningún tipo de impulso mecánico. En el otro lado de la balanza la construcción de una nueva canalización que recorra de forma lineal los apenas 14 kilómetros que separan el acuífero de la ciudad, utilizando bombas para impulsar el agua, con el consiguiente gasto que ello conlleva. En cualquiera de los casos, el millón de euros que el ayuntamiento podría ahorrarse cada año en compra de agua garantiza la rápida amortización de la inversión.

A este estudio de alternativas, se suma otro, ya encargado a la Universidad de Granada, para que realice un informe hidrogeológico sobre el manantial del Nacimiento de Zambra. El objetivo de esta iniciativa, que se encuentra a la espera de la autorización de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, es saber si los eventuales descensos del caudal se deben solo a la bajada del nivel freático del acuífero como consecuencia de los periodos de sequía o, por el contrario, se esta produciendo un agotamiento de esta bolsa de agua. En el caso de que el estudio lo recomiende, se llevarían a cabo las actuaciones precisas para mejorar el rendimiento de la concesión, que autoriza al consistorio lucentino a extraer 63 litros por segundo en este manantial.