El embalse de Iznájar supera ya el 80% de su capacidad por primera vez desde 2013
Pasa del 50% al 80% en dos meses y vuelve a niveles de hace más de una década, con previsión de seguir creciendo a causa de las próximas lluvias y tras el deshielo de Sierra Nevada.
De mantenerse esta tendencia, el "Lago de Andalucía" podría acercarse a escenarios de desembalse a medio plazo.
El embalse de Iznájar, el "gigante" de Andalucía y pieza clave para el abastecimiento y el riego en buena parte del sur peninsular, ya supera desde hoy el 80% de su capacidad total, registrando un acumulado total de 741,6 hectómetros cúbicos embalsados.
Este nivel supone un hito tras varios años -concretamente desde 2013- marcados por la sequía y confirma la recuperación extraordinaria que viene experimentando el pantano en este arranque de año, gracias a las históricas precipitaciones registradas durante las últimas borrascas en la cuenca del Genil.
La imagen del embalse comienza a transformar de nuevo el paisaje: el generoso nivel de agua ya rodea el municipio de Iznájar, abrazando su lámina de agua la parte norte del alto sobre el que se erige el núcleo urbano, una estampa muy poco habitual en los últimos años y que otorga más que nunca al pueblo de Iznájar su característica forma de península.
De niveles bajos a superar el 80%
La rápida y creciente evolución del embalse en las últimas semanas ha sido especialmente destacada. A principios de febrero apenas superaba el 50% de su capacidad, tras una subida histórica provocada por la sucesión de borrascas atlánticas, mientras que hace apenas unos días rozaba el 80% con 729 hectómetros cúbicos.
En comparación con el año pasado, la diferencia es muy significativa: el embalse almacena actualmente más de 460 hectómetros cúbicos adicionales, triplicando prácticamente el volumen registrado en estas mismas fechas de 2025.
Asimismo, el nivel actual se sitúa muy por encima de la media de la última década, consolidando un cambio de tendencia tras varios ejercicios consecutivos con reservas por debajo de lo habitual.
Previsiones: lluvias y deshielo
Las previsiones meteorológicas apuntan a la llegada de nuevos episodios de lluvias durante esta semana, lo que podría seguir incrementando las aportaciones al embalse. A este escenario se sumará en las próximas semanas el deshielo de Sierra Nevada, cuya nieve acumulada acabará alimentando el caudal del río Genil y sus afluentes, incrementando progresivamente las entradas de agua hacia Iznájar.
Si ambos factores coinciden, el embalse podría continuar su ascenso hacia niveles aún más elevados.
Posibles desembalses
Superar el 80% de capacidad no implica la apertura de compuertas, pero sí acerca al embalse a futuras situaciones en las que podrían ser necesarias maniobras de desembalse controlado. La gestión corresponde a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, que toma estas decisiones en función de criterios técnicos como la evolución del nivel, las previsiones de lluvia y la seguridad de la infraestructura.
En episodios anteriores, como en 2010 o 2013, cuando el embalse se aproximó a su capacidad máxima, ya se llevaron a cabo desembalses controlados mediante compuertas de fondo para regular el caudal y garantizar la seguridad hidráulica.
Por ello, si se mantiene la tendencia actual y continúan las precipitaciones, no se descarta que en las próximas semanas puedan iniciarse desembalses preventivos, aunque por el momento no existe confirmación oficial.
Un respiro para la Subbética
La recuperación del pantano supone una excelente noticia para la Subbética y para amplias zonas de Córdoba, Málaga y Granada, que dependen de este recurso para el abastecimiento, el regadío y el equilibrio de sus ecosistemas.
Tras años de incertidumbre hídrica, el “gigante de Andalucía” vuelve a situarse en niveles destacados, ofreciendo un escenario mucho más favorable de cara a los próximos meses.