Iznájar inicia la excavación de un posible túnel medieval en la Torre del Reloj de la Alcazaba
La investigación permitirá conocer el origen y función del túnel, así como profundizar en la evolución defensiva y la organización interna del recinto fortificado
El Ayuntamiento de Iznájar ha iniciado los trabajos de excavación, restauración y rehabilitación de la Torre del Reloj de la antigua Alcazaba, una actuación que permitirá profundizar en el conocimiento histórico y defensivo de uno de los conjuntos patrimoniales más singulares del interior de Andalucía.
Las labores han comenzado con una intervención arqueológica dirigida por el arqueólogo Ángel Rodríguez, concebida como paso previo a la futura redacción de un proyecto integral de conservación y adecuación de la torre para la visita pública. Entre las actuaciones previstas destaca la excavación del túnel existente en el interior de la Torre del Reloj, que previsiblemente comunicaría este espacio con la Torre del Homenaje recorriendo parte de la línea de muralla de la fortaleza.
El objetivo de esta investigación es descubrir las características, función y cronología de este conducto, abriendo una nueva línea de estudio sobre la evolución arquitectónica y militar del castillo de Iznájar. La investigación permitirá además estudiar la organización interna del recinto fortificado y los sistemas de comunicación y defensa utilizados desde el periodo andalusí hasta la época cristiana.
El proyecto contempla también la realización de una cata arqueológica en la terraza superior de la torre para determinar cuál era su nivel original en el siglo XIV y valorar la posibilidad de recuperarlo de cara a la visita pública. Además, se llevará a cabo un análisis de paramentos y estructuras emergentes, eliminando aplacados de pizarra incorporados en intervenciones anteriores con el fin de recuperar la configuración original del inmueble.
Previamente ya se ha realizado un levantamiento topográfico mediante nube de puntos y ortofotografías. A ello se suma la rehabilitación de las escaleras de acceso a la cubierta de la Torre del Reloj y su adaptación para hacerla visitable desde el arco de acceso al barrio de La Villa.
El alcalde de Iznájar y responsable municipal de Cultura, Lope Ruiz, ha destacado que “la Torre del Reloj es uno de los símbolos más reconocibles de Iznájar y una pieza fundamental de nuestra memoria colectiva”. En este sentido, ha señalado que “con esta actuación seguimos avanzando en el compromiso del Ayuntamiento con la conservación y recuperación de nuestro patrimonio histórico”.
Ruiz ha subrayado además que “esta intervención no solo permitirá mejorar la conservación de la torre, sino también profundizar en el conocimiento de la historia de la alcazaba y de los sistemas defensivos que tuvo el castillo a lo largo de los siglos”. Asimismo, ha puesto en valor el alcance cultural y turístico del proyecto, afirmando que “queremos que vecinos y visitantes puedan descubrir espacios hasta ahora inaccesibles y vivir una experiencia más completa de nuestro patrimonio monumental”.
“La investigación arqueológica que se está desarrollando puede aportar información muy valiosa sobre la evolución histórica y arquitectónica de la fortaleza, ayudándonos a comprender mejor uno de los conjuntos patrimoniales más singulares del interior de Andalucía”. El alcalde ha concluido señalando que “entendemos el patrimonio como un legado histórico, pero también como un recurso cultural, educativo y turístico de primer orden para el desarrollo del municipio y para seguir acercando nuestra historia a las nuevas generaciones”.
La Torre del Reloj forma parte de la alcazaba, recinto amurallado construido en el siglo XIII y profundamente reformado por las huestes del rey Pedro I entre los años 1362 y 1366. Se trata de una torre especialmente singular, vinculada históricamente al control de acceso al recinto mediante un complejo sistema de puertas y conexión con la muralla.
El reloj actual, que da nombre a la torre al menos desde el siglo XVIII, sustituyó a un antiguo sistema de campanas que posiblemente ya existía en época medieval. Las crónicas relatan que, cuando los nazaríes reconquistaron la villa en 1366, derribaron las campanas colocadas previamente por los cristianos.