El Pleno de la Diputación de Córdoba aprueba el presupuesto para 2026 con 522,9 millones de euros tras la abstención de IU
Las áreas que más crecen son las de Derechos Sociales e Infraestructuras con incrementos superiores al 28%
La Diputación de Córdoba ha aprobado en sesión extraordinaria el presupuesto para 2026, que asciende a 522,9 millones de euros en su cifra consolidada, lo que supone un incremento del 21,3% respecto a 2025.
Las cuentas han salido adelante gracias al voto del Partido Popular y la abstención de Izquierda Unida, en un contexto de mayoría simple del equipo de gobierno, que cuenta con 13 diputados frente a los 14 del conjunto de la oposición.
El presidente, Salvador Fuentes, ha valorado positivamente la aprobación de unas cuentas que desbloquean una situación compleja para los ayuntamientos y la provincia.
Por su parte, la portavoz de IU, Irene Ruiz, ha justificado la abstención en la incorporación de 25 millones de euros adicionales para los municipios, lo que supone 8 millones más que el pasado ejercicio.
En cambio, el PSOE ha criticado las cuentas al considerar que no contemplan suficiente apoyo directo a los ayuntamientos, marcando distancia con el acuerdo alcanzado.
El presupuesto propio de la institución provincial se sitúa en 385,4 millones de euros, con un crecimiento cercano al 15%, y mantiene como ejes principales el gasto social, las infraestructuras y los servicios públicos.
Entre las partidas más destacadas, sobresale el área de Derechos Sociales, que supera los 120 millones de euros, con un incremento del 28,4%, así como los más de 45 millones destinados a infraestructuras, que crecen en una proporción similar. También se incluyen inversiones en vivienda, con 3 millones para 46 viviendas protegidas, medio ambiente, deporte, juventud y el refuerzo del Consorcio Provincial de Bomberos.
Asimismo, los Planes Provinciales contarán con más de 45 millones para obras y servicios en los municipios, mientras que el programa Diputación Invierte parte con 13 millones, ampliables tras la incorporación de remanentes.
En conjunto, las cuentas de 2026 combinan un fuerte impulso inversor y social con un escenario de negociación política, en el que la Diputación refuerza su papel como soporte económico de los municipios, aunque con discrepancias entre los grupos sobre el alcance real de ese apoyo.