GALERÍA | Los vecinos de Iznájar encarnan la historia de Cristo en una Semana Santa única
Iznájar ha vuelto a demostrar durante el Viernes y Sábado Santo la fuerza de una tradición única, donde la religiosidad, la historia y la participación popular se entrelazan para ofrecer algunas de las imágenes más singulares de la Semana Santa en la provincia de Córdoba. Las calles del municipio se llenaron de ambiente, simbolismo y emoción en dos jornadas que reflejan siglos de arraigo cultural.
El Viernes Santo dejó una de las estampas más visuales con la Procesión del Calvario, protagonizada por “La Judea”, un cortejo cargado de teatralidad, donde la representación religiosa baja a pie de calle con personajes como Pilatos, Claudia Prócula o los centuriones romanos, que conviven con los llamativos atuendos del siglo XVII.
Escenas vivas como el juego de los dados por la túnica de Jesús o las carreras de los “maladrones”, transforman el municipio en un auténtico escenario. La jornada culmina con la sobriedad del Santo Entierro, donde el silencio sustituye al ruido y la solemnidad se impone en una procesión marcada por elementos tan sobrecogedores como las calaveras portadas por los Apóstoles.
Representación de El Paso
Ya el Sábado de Gloria, el protagonismo recae en “El Paso”, la representación viviente de la Pasión y Muerte de Jesús, considerada la más antigua de la provincia de Córdoba y con raíces que se remontan al siglo XVII. Esta tradición, que llegó a ser prohibida en el siglo XVIII, ha logrado pervivir gracias a la transmisión popular y al compromiso de generaciones de iznajeños. En la actualidad, la Asociación Cultural Hisn-Paso Ashar es la encargada de dar vida a los quince cuadros escénicos que recorren desde la Entrada Triunfal en Jerusalén hasta el Santo Entierro.
El Salón de Usos Múltiples acogió el pasado sábado esta representación ante cerca de 400 espectadores, con la participación de alrededor de 120 vecinos que, de forma totalmente altruista, hacen posible cada detalle de la puesta en escena. Ensayos, vestuario y decorados forman parte de un trabajo colectivo que trasciende lo religioso para convertirse en un verdadero acontecimiento cultural que atrae cada año a numerosos visitantes.
Este arraigo y singularidad han llevado al Ayuntamiento de Iznájar a iniciar el proceso para que “El Paso y los Rituales Pasionistas” sean reconocidos como Bien de Interés Cultural (BIC). Una iniciativa que busca proteger y poner en valor una tradición viva que forma parte esencial de la identidad del municipio y que sigue emocionando, año tras año, a vecinos y visitantes.