LUCENA

Paralizada la construcción de un gran parque solar fotovoltaico en Lucena debido a la presentación de alegaciones

La empresa ha desistido al trámite requerido por la Junta de Andalucía ante las alegaciones presentadas por Mejorana y un propietario de terrenos de la zona
Una imagen sobre plano de las dos plantas del proyecto Mirabrás y su ubicación en el término municipal de Lucena
photo_camera Una imagen sobre plano de las dos plantas del proyecto Mirabrás y su ubicación en el término municipal de Lucena

La asociación mediambiental Mejorana ha anunciado la paralización del proyecto de la empresa madrileña del sector energético, Mirabrás Solar, para la implantación en el término municipal de Lucena de un gran parque solar fotovoltaico compuesto por dos plantas –Mirabal I y Mirabal II– con capacidad para producir 90 Megavatios Pico (MWp).

La presentación de varias alegaciones durante el trámite de información pública, previo a la autorización administrativa de construcción y la autorización ambiental unificada por parte de la administración andaluza, ha determinado que la Junta haya realizado varios requerimientos a la promotora, que, al menos en el caso de la planta Mirabal I, han concluido con la presentación por la empresa de un escrito desistiendo del trámite, según indicaron José Antonio Ranchal y José Carlos Pérez, miembros de Mejorana.

Desde la asociación ecologista se ha señalado que las alegaciones presentadas por la propia Mejorana y por un propietario de terrenos de la zona, se referían a posibles afecciones del proyecto al dominio público viario e hidráulico, en el caso de Mirabal I y a la existencia de un núcleo de encinas que cumple una importante función para el ecosistema de la zona en el caso de Mirabal II, proyecto cuya situación administrativa actual no se ha hecho pública.

Pese a esta situación de parálisis provisional, desde Mejorana advierten que la iniciativa podría impulsarse nuevamente en cualquier momento, por lo que seguirán muy de cerca el proyecto, que consideran no es positivo para la ciudad, tanto a nivel medioambiental como a nivel económico, por su afección sobre el turismo rural y por la pérdida de una importante superficie de olivar y del empleo asociado que ello supone.

Según Mejorana, "tras la empresa promotora, con sede en Madrid, se esconde capital de un paraíso fiscal como Luxemburgo". 

EL PROYECTO

El proyecto, autorizado en su día por el Ayuntamiento, tenía prevista su instalación sobre una parcela de 180 hectáreas de olivar –similar a la que ocuparían 290 campos de fútbol juntos– situada a menos de diez kilómetros del casco urbano lucentino, al sur del paraje de Los Dávalos y el diseminado de Los Piedros, entre Lucena y la pedanía de Jauja. La planta proyectada aparece bordeada perimetralmente por el río Anzur en su lado noroeste, por la carrera A-3131 por su lado este y el paraje del Cerro Acebuchoso y la vía pecuaria de Vereda de Valadares al sur. 

La iniciativa contempla la construcción de dos plantas de generación de energía eléctrica a partir de energía solar fotovoltaica prácticamente gemelas, Mirabal I y Mirabal II, con una potencia instalada de 44,85 MW cada una y su conexión con una subestación eléctrica de tensión nominal 30/400 kV a construir, denominada "Set Premier Mirabal". Cada una está compuesta por 111.618 paneles solares de 400 Wp de potencia y una infraestructura común para su evacuación hasta la subestación elevadora 400 kV de tensión de red y permitiría producir 92.902 MWh/año. 

La construcción de estas plantas, con un plazo de ejecución de un año a partir de la obtención de las autorizaciones, obligaría al arranque de casi 40.000 olivos, y según la empresa, conllevaría la creación de un centenar de puestos de trabajo directos durante la fase de construcción y una decena de empleos una vez esté en producción, con una inversión de casi 60 millones de euros –en torno a 28 millones de euros por cada una de las plantas proyectadas– según se recoge en la documentación a la que ha tenido acceso este periódico.