Miércoles 23.05.2018

EDUCACIÓN

LUCENA: IU dice que "el pleno sobre el comedor del CEIP Araceli se va a celebrar"

Villa ha recordado que "el PSOE gobierna en minoría y ello implica que determinadas decisiones o se pactan previamente o no se pueden adoptar", por lo que ha pedido a Juan Pérez "que no se haga la victima", insistiendo en que la obra tiene que pagarla la Junta de Andalucía, "como en otros municipios"

Miguel y Carlos Villa
Miguel y Carlos Villa
LUCENA: IU dice que "el pleno sobre el comedor del CEIP Araceli se va a celebrar"

El grupo municipal de IUCA ha pedido hoy al alcalde de Lucena que "encabece la reivindicación de la comunidad educativa del colegio Virgen de Araceli frente a la Junta de Andalucía en demanda de un comedor escolar" y lidere a los grupos de la oposición en su exigencia de que dicha infraestructura sea financiada por la Consejería de Educación.

El portavoz municipal de esta formación política, Miguel Villa, ha calificado como "infantil" la postura del regidor lucentino frente a la demanda de celebración de un pleno urgente para debatir la propuesta del resto de grupos municipales de adelantar desde el consistorio los casi 150.000 euros necesarios para adaptar algunas dependencias del centro educativo para su uso como comedor, y que la administración andaluza devuelva esa cantidad con posterioridad.

Según Villa, "Juan Pérez sabe que tiene un plazo de quince días para convocar el pleno que hemos solicitado y ya ha perdido seis".

Además, ha acusado al alcalde de actuar con "nerviosismo" al obligar a la oposición a presentar nuevamente su propuesta de pleno por un error de forma en la petición inicial y generar falsas expectativas en los padres al afirmar "que en septiembre tendríamos comedor". Según Miguel Villa "en el mejor de los casos no entraría en funcionamiento antes de primeros de año, ya que no hay tiempo material de iniciar las obras", a lo que habría de sumarse la licitación y preparación del servicio.

Villa aseveró que el pleno se tiene que celebrar obligatoriamente "antes del miércoles o jueves de la semana que viene" al estar pedido por la mayoría de la corporación y la propuesta de todos los grupos de la oposición "va a salir adelante"

El portavoz de IUCA ha asegurado que se trata de "una situación grave, que muestra una falta de transparencia absoluta". Y es que según Miguel Villa, el regidor lucentino indicó a los grupos de la oposición que el coste de las obras "sería de unos 30.000 o 40.000 euros y ya son 160.000 para un proyecto que ni siquiera está redactado".

Para Villa "la preocupación de los padres es lógica y no ha sido provocada por los grupos de la oposición, sino por el alcalde, que les ha llevado a tener expectativas sobre un asunto en el que él no tenía competencias". En este sentido, Villa ha recordado que "el PSOE gobierna en minoría y ello implica que determinadas decisiones o se pactan previamente o no se pueden adoptar", por lo que ha pedido a Juan Pérez "que no se haga la victima".

TRATO DISCRIMINATORIO

Por su parte, Carlos Villa ponía de manifiesto "el trato discrimiinatorio que recibe Lucena por parte de la Junta de Andalucía", manifestado a su juicio en los retrasos del Centro Sociosanitario o la nueva sede judicia, los incumplimientos de los compromisos de pago "y ahora, nuevamente, en relación de este comedor escolar."

Carlos Villa ha destacado que para todos los grupos municipales el comedor del colegio Virgen de Araceli es una buena iniciativa, pero es un servicio público que debe poner en marcha y pagar la Junta de Andalucía, como hace en localidades cercanas como Rute. Según IUCA si el ayuntamiento acepta las pretensiones de la Junta lo haría en detrimento de otros servicios municipales, como podría ser la resolución de los problemas del edificio municipal que alberga la Escuela Oficial de Idiomas y el ciclo de Cocina del IES Juan de Aréjula. En relación a este último Villa indicó que no entiende como "a nadie se le cae la cara de vergüenza al saber que los alumnos van a instalar una barra solidaria" para pagar el alquiler de las dependencias en las que se han visto obligados a concluir sus prácticas profesionales ante los problemas de la edificación en la que lo comenzaron.