La Feria del Valle de Lucena se llena de color durante el día. La apuesta municipal por recuperar para la feria de Septiembre este espacio –que casi había desaparecido tras la experiencia fugaz de llevar este primer tiempo de diversión a las calles del centro de la ciudad– se fortalece cada año y cada Feria del Valle son más los lucentinos y foráneos que disfrutan del medio día y la tarde en el Real de la Feria. 

A ello han contribuido la iniciativa de las pequeñas casetas de comida ubicadas al final del recinto ferial y su animación continuada con música en directo de diferentes estilos, pero también el trabajo de los empresarios que cada año se afanan por invertir en mejorar sus casetas, programar grupos musicales y mejorar el servicio para acoger a miles de personas. 

A poner esa nota extra de color contribuyen también los caballistas, poniendo el nexo de unión entre la feria de hoy y el origen de la misma, centrado en el mundo de la ganadería.

Tras la cámara nuestro colaborador gráfico Jesús Ruiz Jiménez.